Andando el camino con una paleta de colores en la mano...

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martes, 16 de noviembre de 2010

A veces necesitamos ayuda extra

En estos tiempos de tanta prisa, a veces no nos damos el tiempo para atendernos a nosotros mismos, y sobre todo los sanadores debemos estar totalmente centrados para poder tener la claridad, la energía y la fortaleza para ayudar a otros.
Mi disciplina diaria incluía la meditación de 30 min. mínimo. Pero ahora desde que empezó el frío aqui en Albuquerque me cuesta trabajo levantarme a las 6 am. porque está tan helada mi casa. Así que me ha costado llevar a cabo mis mantenimiento enérgético y espiritual cotidiano. Me estaba costando también el físico, ya que por las prisas tuve una racha de estar comiendo fuera de la casa o de comprar cosas muy fáciles para cocinar, lo cual implicaba carne y demás cosas no tan buenas.
Asi que en días pasados decidí empezar mi proceso de limpieza y depuración obligatoria de fin de año. Empecé con el consumo en ayunas de una taza de té de neem, un vaso de agua con linaza entera remojada la noche anterior (esto tomado por un mes es un excelente limpiador intestinal y regulador de sus funciones). Y empecé a tomarme el tiempo de cocinar, sobre todo vegetales, comida sana, fresca, viva.
Me quedan todavía el ejercicio, ahora que tengo lista mi bicicleta voy a intentar salir, aunque tenga que desafiar el frío congelante de la mañana y de la tarde.

Tomar mucha agua. Aqui he encontrado un té magnifico que es de Tulsi, un tipo de albahaca, combinado con pétalos de rosa, este té me ayuda a subir mi frecuencia de vibración inmediatamente, respaldando mis procesos de sanación, ya que la rosa es la flor que vibra con la frecuencia más alta en el reino vegetal, mientras que el tulsi acelera los procesos de limpieza energéticos. Por lo cual combinados son maravillosos, les dejo la liga por si quieren conocerlo.


El que yo tomo es el de Sweet Rose Tulsi tea, también me gusta el de jazmín, pero el de rosa es mi preferido.
En la tarde estoy tomando agua con chía, que además de ser supernutritiva ayuda a la limpieza energética (tip dado por mi maestra Ana Silvia Serrano)

Y finalmente acudí a visitar a mi amiga Veiga O'Sickey que trabaja con un poderoso sistema que combina colores con cristales, esta terapia me ha permitido consentirme un poco, dado que como sanadora el trabajo de crecimiento personal y de sanación es continuo, siempre es relajante darnos la oportunidad de que alguien más trabaje con nosotros, de esa manera, nosotros ya conocemos lo que nos toca trabajar, nuestros puntos débiles y la otra sanadora puede facilitar el proceso.
Bueno, pues eso me ha pasado con Veiga, es fenomenal este sistema, esta semana ella trabajó con el color naranja para fortalecer la aceptación de la felicidad en mi vida, y sorprendida tuve una nueva experiencia corporal, mi cuerpo estaba feliz, no era una sensación espiritual, ni mental, ni nada parecido, era solo mi cuerpo rebozando felicidad. Me encantó esta terapia, que aunada a mi trabajo cotidiano con cristales, obsidiana, plantas, etc. Me está iluminando nuevos aspectos.
Es una super experiencia, esta es la liga de mi amiga Veiga:



Y bueno, desde mi felicidad un abrazo, y una invitación a iniciar un proceso de liberación y de limpieza profunda en su vida, tanto en lo físico como en lo espiritual, el otoño es tiempo de dejar ir, de recoger la cosecha, soltar lo muerto, lo sin vida, sólo vean los árboles a su alrededor. Es el inicio de ir hacia dentro de uno mismo, proceso que culmina en el invierno.
Los dejo con una foto de un lindo arcoiris, tomado en una cascada en los Tuxtlas, así es como siento que la luz me ilumina...

jueves, 5 de marzo de 2009

Soy mujer de maíz, más que de trigo

Y esto lo digo porque lo tengo confirmado, en mi sangre corre más maíz que trigo. Y esto es por la habilidad que encuentro para manejar el maíz y hacer ricas y suculentas comidas con él. Del maíz me fascina sus colores, azul, amarillo, rojo, morado, blanco; su sabor como mazorca tierna, en esquites o asado; su textura, molido, en masa, en atole...
Y mi más reciente prueba:
A principio de año hice una rosca de reyes, para festejar la llegada de los Reyes Magos que visitan al niño Jesús y que también traen presentes a los niños en la actualidad.
Así que el 6 de enero me puse a preparar todos los ingredientes para hacer la masa, la harina de trigo, la levadura, los huevos, el agua de anis y de azahar, etc. Y después de que mezclas todo hay que batir y batir, y batir, y batir, por horas y horas, por lo menos así es para mí. Me encanta la rosca de reyes, pero hacerla es lo que me espanta, puedo pasar varias horas batiendo antes de obtener la textura necesaria para hornearla. Y esta vez no fue la excepción, pero pasó de mi rango conocido, estuve batiendo por cerca de 4 hrs. y nada, que la masa no estaba lista, y al contrario, como era un día bien frío, y la masa necesita una temperatura tibia, lo mismo que las manos que la baten, pues resulta que mis manos está frías casi siempre, y con la masa fría que no lograba calentarse pues mis manos llegaban a estar casi congeladas (estaré exagerando?), en fin por fin casi a punto de que llegaran los invitados para partir la rosca la masa quedó casi lista, la rosca salió rica pero para nada esponjada. Como envidié las manos fuertes y calientitas de mi mamá que en dos horas tiene la masa lista para hornear. Y ahora mi más reciente experiencia con el maíz:
el lunes 9 de marzo es el cumpleaños de mi angelito Emiliano, ya cuatro años!
Decidí hacer tamales (una especie de pancitos hechos con puro maíz, carne y salsas, cubiertos con la hoja de maíz y cocidos al vapor).
Y vaya diferencia, mis manos al entrar en contacto con la masa de maíz empezaron a gozar la textura y frialdad de la masa, y sentir como se iba suavizando, como se mezclaban los ingredientes, como cambiaba...
Batí esta masa con mucho más gusto que la hecha con el trigo, era como normal para mí batirla como lo vi hacerlo a tías, vecinas y mamá.
Y la masa quedó lista rápido. Los tamales los preparé con piña para los niños y los otros con pollo y mole o salsa de chile verde.
Se cocieron bien, rápido y sin problemas, y quedaron muy ricos. Mientras se cocinaban hice unos tlacoyos rellenos de queso, que disfrutamos Emiliano y yo. Al otro día hice un champurrado, que es un atole de masa de maíz con chocolate, y unas tortillas.
Vaya como disfruto convivir con el maíz, mi querido maíz, sin duda soy parte de la raza de los hijos del maíz, en México todo un día puedes consumir comida a base de este grano, empezando en la mañana con un atole champurrado y tamales, en el almuerzo unos sopes o quesadillas; en la comida o la cena un delicioso pozole acompañado de pozol (bebida a base de maíz y chocolate) y cerrando el día con un pan de maíz y otro atolito.
Que delicia!
Me gusta hacer pan, sobre todo porque puedes ver muy claramente la alquimia presente dentro de la cocina, como al mezclar algunas cosas obtienes otra diferente. Pero sin duda, prefiero trabajar con el maíz y a hacer ricas delicias con él.
Soy mujer del maíz.
Un abrazo. (Esta imagen la tome en diciembre y son algunas mazorcas y maíz que traje del pueblo de mi mamá y que espero sembrar este año)

viernes, 25 de julio de 2008

Casi una luna y media después...

Vaya, por fin hoy viernes a las 6:51 hora de Albuquerque he tenido el tiempo para regresar a mi querida bitácora.
Ha transcurrido una luna y media prácticamente desde mi última aparición.
Y mucho ha sucedido en este tiempo.
Compramos una casita en el valle del Sur aquí en Albuquerque, por lo tanto estuvimos involucrados en todos los trámites, después cuando la compra estuvo lista, pues en empacar, en poner todo lo que hemos estado juntando en infinidad de cajas de cartón, como 50 cajas o más diría yo. Y después la mudanza, la limpieza de la nueva casa, la limpieza del departamento donde vivíamos para entregarlo. La desempacada, y hasta la semana pasada terminé con casi todo lo más urgente. Quedan todavía varias cajas con los adornos y artesanías que teníamos colgadas en la pared y sobre algunos muebles, pero fuera de eso la casa ya está bastante habitable y hemos empezado a sembrar, sobre todo romero y lavanda, que aqui se dá mucho y son excelentes compañeros en el hogar, tanto por la protección energética que brindan, como por sus diversos usos par apoyar la salud familiar, y si además le sumamos la fragancia que despiden y que están verdes y disponibles todo el año. ¡Pues que más se puede pedir!
Además ahora ha estado lloviendo bastante y han germinado en el jardín muchas semillas de quelite y de amaranto, que en breve nos servirán para alimentarnos varios días, a esto sumo unas calabazas que salieron en una gran maceta, no las sembré a propósito sino que formaban parte de la composta que hicimos el año pasado. Ahora estan gigantes y cada día nos regalan entre 10 y 15 flores que he preparadao de infinidad de formas.
Me maravilla la abundancia que nos ha rodeado, la Tierra nos ha abrazado y nos regala comida para vivir, esto es parte de la nueva Era, donde en un ambiente de cariño la tierra será capaz de proveernos de todo lo que necesitamos para vivir, sin lujos tal vez, pero sin carencias tampoco, sino de manera abundante, siempre de acuerdo a lo que verdaderamente necesitamos.
Por ejemplo, yo fácilmente estaría viviendo de la comida que cosecho de nuestro jardín, pero Kent y Emiliano siempre buscan la proteína de la carne.
Yo estoy muy contenta, todo esta verde, creciendo, dando frutos.
Las plantas medicinales que sembré están grandes y sanas, tenemos en el jardín caléndula, ruda, santamaría, romero, lavanda, epazote, dos tipos de menta, savia, mastuerzo, estafiate, malva, pata de león y cempasúchitl que espero aguante hasta el día de muertos.
¡Y por si fuera poco la casa venía integrada con 5 árboles de ciruela!
Otras de las cosas que me han mantenido ocupada son los talleres para mujeres que inicié hace dos meses, hasta ahora he hablado sobre "Chamanismo femenino", "La importancia de la Luna en nuestra vida" y este mes "La Sangre Sagrada: la menstruación". A lo que debo agregar la finalización de un artículo que tenía que entregar a fin de mes, y todavía me falta terminar de leer el libro "Aztec Virgin" como parte de unas tareas que tengo en un grupo de "comadres y compadres" sanadores.
Uf!
Con razón, por aquí no había aparecido.
Sin duda todos ustedes estarán con una carga semejante o mayor de actividades, dado que el tiempo está volando y todos debemos estar viviendo y vibrando de una manera más rápida.
Esto tiene sus ventajas, porque puedes ver que tus manifestaciones se realizan más rápido, aunque a veces "pidamos esquina" porque el tranvía va que vuela!
Y seguirá así y todavía más rápido.
Sin embargo los cambios positivos se sienten, las vibraciones están cambiando en nuestro planeta y por supuesto para bien.
El mes que viene tiene varias lindas sorpresas!
Pero esto ya es otra historia que contaré pronto.
Un abrazo a todos
Am